Como Walt Disney: una empresa rusa ofrece el congelamiento después de la muerte

La compañía KrioRus propone a todos aquellos que quieren ser revividos en el futuro la posibilidad de criopreservar el cerebro o el cuerpo entero. Los científicos ya la tildaron de "fraude"

"No tengo ganas de morir. Nunca, ni dentro de un año ni dentro de un millón de años", opinó Innokenti Osadchi, quien ahora está contento porque cree haber encontrado en la empresa rusa KrioRus el modo de escapar a la muerte a partir del congelamiento, una técnica que los científicos tachan de "fraude".

Osadchi, un banquero de 35 años, está dispuesto a pagar una pequeña fortuna a esta empresa de criogenización para que congele su cerebro tras su muerte, para que las futuras tecnologías permitan transplantarlo a otro cuerpo y así hacerlo vivir de nuevo.

"En caso de fallecimiento, la única oportunidad ahora mismo es la crioconservación", declaró Osadchi, que dice que siempre tuvo claro que "los vampiros, el paraíso, el infierno y todas esas cosas sobrenaturales o religiosas no son reales".

"Si mañana muero en un accidente de automóvil y de esta manera existe aunque sea una posibilidad entre un millón de que yo pueda vivir de nuevo, entonces me sentiría feliz", dijo por su lado Viktor Grebenchikov, de 52 años, uno de los fundadores de KrioRus.

Osadchi y los demás clientes de KrioRus creen que el cerebro funciona como el disco duro de un ordenador, y que su contenido puede congelarse y conservarse para una utilización futura.

"Sabemos que la personalidad se encuentra en el cerebro. Así que cuando el cuerpo de una persona se hace viejo, no hay motivo para conservarlo", explica Danila Medvedev, gerente de KrioRus.

En el depósito de la empresa, los visitantes pueden observar grandes contenedores, que a su vez encierran cubas metálicas llenas de nitrógeno líquido, donde flotan las cabezas o los cuerpos enteros de clientes.

Los familiares de los difuntos pueden, si lo desean, conservar las cubas en sus casas.

"Nosotros decimos a nuestros clientes que es más barato, más seguro y probablemente mejor congelar únicamente el cerebro", agregó Danila Medvedev.

Desde su apertura en 2005, KrioRus construyó nuevas cubas para responder a la demanda de 30 clientes, que al igual que el banquero Osadchi ya firmaron un contrato con la empresa.

"Es un fraude"
Los científicos, sin embargo, son muy escépticos
. "Son unos estafadores, que piden mucho dinero. Es un fraude", denunció Valentin Gristenko, director del Instituto de Criobiología, el primer establecimiento especializado fundado en la Unión Soviética y actualmente con sede en Ucrania.

"Si se congela ahora un cuerpo, incluso si se trata de un cuerpo en vida y con buena salud, después de su congelación no estará ni vivo ni entero. Actualmente ni siquiera se pueden conservar y preservar órganos, sólo células", explicó.

"No damos garantías, pero sí decimos que sería estúpido no intentarlo", respondió, ante las críticas, Medvedev.

KrioRus es también muy controvertido por su concepción de la muerte. Según la gerente, ésta se produce no cuando el corazón deja de latir sino "cuando el cerebro está hecho papilla".

Otro motivo de controversia a propósito de KrioRus es que los partidarios de la criogenización pueden hacer congelar a sus allegados sin su consentimiento.

Así, por ejemplo, Osadchi dice que no dudaría en congelar el cerebro de su madre, pese a ser una rusa ortodoxa practicante y opuesta a la criogenización. Como él explica, "tras la muerte, la persona no puede negarse".
Dos valores
Las tarifas son de 10.000 dólares para la cabeza y 30.000 dólares para el cuerpo entero.


Fuente: AFP - NA
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