El futuro está en Israel


A las reservas de más de 1.500 millones de barriles en un nuevo pozo al este de Tel Aviv, se viene a sumar ahora el descubrimiento de la mayor reserva off-shore de la zona


Durante décadas los europeos hemos sufrido los caprichos de nuestros proveedores de petróleo. Primero, con los países árabes jugando con el precio del crudo que religiosamente pagábamos, a pesar del daño infligido a nuestras economías. En segundo lugar, con una dependencia casi absoluta del gas siberiano controlado políticamente por el Kremlin que, a fin de conseguir sus objetivos, ha jugado a abrir y cerrar el grifo del suministro en los últimos años, amenazando siempre con un invierno cada vez más frío.
La posibilidad de cambiar las fuentes energéticas se ha revelado cara y poco productiva (se rechaza por cuestiones ideológicas, como la energía nuclear); y el escenario de cambiar de productores, poco seguro habida cuenta de la volatilidad estratégica del África subsahariana o la cuenca andina.
Pero hete aquí una buena nueva: un país democrático y occidental parece ser que se puede convertir en fuente de suministro energético. Y no es EE.UU. o Inglaterra. Es, ni más ni menos, que Israel. Sí Israel. A los nuevos descubrimientos que cifran una reservas de más de 1.500 millones de barriles en un nuevo pozo al este de Tel Aviv (insuficiente para la exportación, pero muy por encima de las expectativas de 200 millones de barriles), se viene a sumar ahora el descubrimiento de la mayor reserva off-shore de la zona, frente a las costas de Haifa. Tal es el tamaño, que ya se llama Titan al pozo a explotar.
¿No sería una excelente paradoja que pudiéramos liberarnos del yugo ruso y árabe y pasar a comprar directamente a un buen aliado como Israel? Las vueltas que da la vida. Si las expectativas técnicas se acabaran cumpliendo e Israel, en un plazo de una década, se convierta en un exportador neto de petróleo y gas ¿seguirían los Moratinos de turno criticándolo tanto o lo adularían como ahora hacen con los Saud y compañía?
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Juan 6: 68-69

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