La vigencia de los curanderos en América Latina, siglo XXI


Centro de Teixeira
Teixeira tiene un centro en Abadiania, estado de Goias.
Los doctores que trataron al expresidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, anunciaron esta semana que su cáncer de laringe había desaparecido completamente. Pero, además del tratamiento convencional, trascendió que el exmandatario también acudió a un médium.
Se trata de João Teixeira de Faria, un brasileño conocido como João de Deus, que apenas sabe leer o escribir pero que ganó fama local e internacional como "cirujano espiritual", informó el diario O Estado de Sao Paulo.
El periódico recordó que Lula buscó "sanar su alma" con ese médium al mismo tiempo que recibió la atención de los mejores médicos de Brasil para librarse de la enfermedad que le diagnosticaron hace cuatro meses.
A pesar de la falta de estudios cuantitativos, algunos especialistas creen que el dato de Lula es sólo la punta del iceberg de un fenómeno que va en aumento en Brasil y en otros países de Latinoamérica.
"Está aumentando porque está habiendo más oferta, que crea la demanda", explicó Antonio Pierucci, un profesor de sociología de la Universidad de Sao Paulo especializado en religión, a BBC Mundo.

"Con lo que haya"

La noticia del médium de Lula cuestionó la idea que muchos tienen de que ese tipo de servicios son utilizados sobre todo por personas sin recursos o posibilidades de atenderse con médicos.
"Cuando hay incertidumbre biomédica, las diferencias sociales y educativas tienden a desvanecerse"
Diego Armus, historiador argentino
Pierucci indicó que, a diferencia de la religión umbanda asociada a las clases bajas, el espiritismo surgido del francés Allan Kardec tiene en Brasil adeptos de clases media-alta desde que llegó al país en el siglo XIX.
Se estima que Brasil es la nación del mundo con más seguidores de la doctrina de Kardec: 2,3 millones según el censo del Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE) del año 2000.
Pero los servicios de "curación" de los médiums son solicitados incluso por gente de otras religiones, a menudo en situación desesperada.
"Cuando hay incertidumbre biomédica, las diferencias sociales y educativas tienden a desvanecerse", dijo Diego Armus, un historiador argentino autor del libro "Entre médicos y curanderos - Cultura, historia y enfermedad en la América Latina moderna".
"El rico o el poderoso, en este caso Lula, va a probar con lo que haya si el médico de un hospital no le está dando certeza", agregó en diálogo con BBC Mundo.

"Explosión de la oferta"

Lula da Silva con Fernado Henrique Cardoso
El expresidente brasileño Lula da Silva acudió a un médium además de tratar su enfermedad con médicos tradicionales.
Armus indicó que la "medicina no oficial" tuvo presencia en la región en todo el siglo XX y, además de Brasil, tiene fuerza en México, Centroamérica y los países andinos, por su diversidad étnica y cultural.
Pero Sergio Isaza Villa, presidente de la Federación Médica Colombiana (FMC), advirtió que el fenómeno ha adquirido una dimensión nueva ante lo que define como "permisividad de los gobiernos" y falta de control a la publicidad de algunos servicios.
"Hay una explosión de la oferta en nuestros países", le dijo a BBC Mundo. "La explosión aquí en Colombia es salvaje (…) Usted vea cualquier canal de televisión de siete a nueve de la mañana y verá que le venden todo tipo de servicios, desde brujerías hasta cosas energéticas".
Isaza Villa recordó que en toda Colombia se supo que el propio expresidente Álvaro Uribe tomaba gotas de "esencias florales" y recibía asistencia de un consejero "bioenergético" mientras ejercía el poder.
Según el médico, es necesario diferenciar las culturas y medicinas tradicionales de grupos étnicos específicos -que dijo respetar- del "manejo comercial inmisericorde" que se hace para vender masivamente productos y servicios con promesas curativas.
Agregó que la FMC abrirá una línea de investigación "para contrarrestar el efecto de ese tipo de cosas", aunque dijo que a menudo la medicina está en inferioridad de recursos ante ese desafío multimillonario.

"Efectos muy malos"

"Hay personas que abandonan el tratamiento médico convencional y buscan una terapia alternativa: infelizmente eso puede tener efectos muy malos"
Alexander Moreira-Almeida, profesor de psiquiatría de la Universidad Federal de Juiz de Fora
Algunos médiums como João de Deus niegan que su trabajo sea reemplazar a la medicina y aseguran que alientan a quienes los visitan a seguir el tratamiento que le haya sido indicado por un profesional.
"Los médicos tienen una misión de curar también y estudiaron para eso", le dijo el "cirujano espiritual" de Lula a O Estado de Sao Paulo.
A su casa en el pueblo de Abadiania, a 117 kilómetros de Brasilia, van cada semana multitudes con la ilusión de superar enfermedades y problemas físicos, algunos invirtiendo miles de dólares sólo para llegar hasta ahí.
Los tratamientos de João de Deus a veces son con agua o infusiones florales y otras con cirugías "invisibles" o "visibles", mediante pinzas y cuchillos que usa para raspados o extracción real de tejidos.
Alexander Moreira-Almeida, un profesor de psiquiatría en la Universidad Federal de Juiz de Fora (UFJF) que ha investigado las cirugías de João de Deus, dijo que hay una carencia de estudios científicos sobre la supuesta eficacia de esos tratamientos, que en teoría podrían convivir con la medicina.
"Idealmente, una persona puede buscar ese tipo de ayuda como complemento de la medicina tradicional", sostuvo Moreira-Almeida, que también dirige el Núcleo de Investigaciones en Espiritualidad y Salud de la UFJF.
"Sin embargo", advirtió, "hay personas que abandonan el tratamiento médico convencional y buscan una terapia alternativa: infelizmente eso puede tener efectos muy malos".
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Juan 6: 68-69

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