¿Qué pasa si me suicido? – Tengo pensamientos suicidas


Se que en este momento, quizás estas luchando con un pensamiento bastante fuerte, este pensamiento te está pidiendo que te quites la vida, lo has venido acariciando desde hace varios días, o posiblemente desde hace varios meses o años. Quizás estás atravesando problemas sentimentales, familiares, económicos etc., y este pensamiento te ha hecho creer que quitándote la vida encontraras la respuesta al problema.Antes de darle cabida a este pensamiento, debes de comprender y de saber lo siguiente:
Es completamente falso, que al morir todo acaba para el ser humano, es falso que tus problemas terminarán para siempre, es falso que al quitarte la vida encontraras descanso eterno y nunca mas padecerás problemas, es falso que te encontraras con una vida mejor en el más allá, es falso que te iras a descansar al paraíso eterno, es falso que Dios te recibirá en el Cielo, es falso que nunca recordarás quien fuiste en la tierra, es falso que te reencarnarás para vivir de nuevo, es falso que existe un limbo etc.
Si alguno de estos (u otros) pensamientos te han estado atacando, quiero decirte que por testimonios propios, solamente estás siendo victima de los dardos de Satanás para cometer su objetivo contigo, este objetivo es el que puedas estar siempre con él.
(1) Estos pensamientos vienen desde las profundidades del mismo infierno, para hacerte creer que al quitarte la propia vida todos los problemas se acabarán. Esta es el arma favorita de Satanás, y que hoy en día está utilizando con mayor fuerza, porque sabe que le queda poco tiempo, se está haciendo tan popular entre jóvenes y adultos que pareciera una práctica normal, sin embargo solamente es parte de un juego diabólico.
En la antigüedad encontramos algunos casos de suicidios, entre ellos podemos mencionar el suicidio de uno de los discípulos de Jesús, su nombre fue Judas.
Este hombre le abrió la mente a Satanás, y vendió al Hijo de Dios por 30 monedas de plata, al verse frustrado por un sentimiento de culpa, le dio cabida a Satanás y fue entonces cuando decidió ahorcarse.
Y arrojando las piezas de plata en el templo, salió, y fue y se ahorcó. Mateo 27:5
La forma en la que se suicido Judas, hoy en día representa las diversas formas de suicidio, saltos desde alturas grandes para caer sobre el piso, armas de fuego, armas punzo cortantes, transitar a altas velocidades hasta estrellarse contra algo, pastillas para no despertar nunca; y las maquinaciones mas terribles y diabólicas enviadas a la mente del individuo.
Aunque en la Biblia no se describe que fue lo que pasó con el alma de Judas, en otras citas bíblicas encontramos que Judas hizo la voluntad de Satanás porque él dejó que sus deseos y ambiciones le gobernaran, entonces quien deja que estos pensamientos de suicidio le gobiernen y dan el paso para cometer el acto, están siendo parte de esta escritura bíblica:
Vosotros sois de vuestro padre el diablo, y los deseos de vuestro padre queréis hacer. El ha sido homicida desde el principio, y no ha permanecido en la verdad, porque no hay verdad en él. Cuando habla mentira, de suyo habla; porque es mentiroso, y padre de mentira. Juan 8:44
¿Quien inventó el suicidio?
Si nos damos cuenta, esta cita bíblica dice una gran verdad, el único que maquina homicidio es el diablo, por lo tanto esos pensamientos que has estado teniendo, provienen indudablemente de la presencia de Satanás, y si le das la cabida efectivamente estás haciendo la voluntad de él, y estás encaminándote hacia el lugar donde está su habitación.
Todos los pensamientos “bonitos” que llegan a favor del suicidio (1), indiscutiblemente provienen del engaño y de las perversiones de Satanás, porque la Biblia lo dice:
Cuando habla mentira, de suyo habla; porque es mentiroso, y padre de mentira. Juan 8:44
Satanás es el único que se deleita en el homicidio porque El ha sido homicida desde el principio, quien mata su propio cuerpo es homicida, porque está cortándose la propia vida, y quien mata a otro, también hace la voluntad de su padre Satanás.
Después de saber de donde vienen los pensamientos de suicidio, y si llegaste a leer hasta acá, de ahora en adelante eres responsable de tu propia vida, y si en algún momento no atendiste a esté mensaje, con voluntad propia te estás condenando por toda la eternidad, en un lugar de donde jamás podrás regresar y salir, porque si hay vida después de la muerte.
Sin embargo, en medio de estos pensamientos, puedes clamar la Sangre de Cristo sobre tu vida, puedes invitarle a Jesús a entrar a tu corazón, para que Él se convierta en tu Padre, y te dirija por el camino de su sabiduría.
En donde te encuentres, comienza a abrirle tu corazón a Jesús, y dile que arranque todo pensamiento de suicidio, pídele que entre en tu vida, y dile que ya no quieres seguir contemplando esa idea enviada por Satanás y sus potestades.
Jesús es el único camino hacia la Vida Eterna, y no hay otro medio que nos lleve hacia él, mas que el arrepentimiento de nuestros pecados y de todas nuestras rebeliones, confiésale a él tus pecados y haz un pacto de servirle, hasta que él decida llevarte a su presencia.
Algunas personas me preguntan, ¿que pasó con los que ya se suicidaron? La Palabra de Dios me inspira a alertar a los que estén en vida, los que ya murieron cometiendo este acto, serán juzgados solamente por Dios.
La Paz de Cristo
Emerson Díaz
El ladrón (Satanás) no viene sino para hurtar y matar y destruir; yo he venido (Jesús) para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia. 11Yo soy el buen pastor; el buen pastor su vida da por las ovejas. Juan 10:10-11
Y al que sabe hacer lo bueno, y no lo hace, le es pecado. Santiago 4:17
Porque de dentro, del corazón de los hombres, salen los malos pensamientos, los adulterios, las fornicaciones, los homicidios, 22los hurtos, las avaricias, las maldades, el engaño, la lascivia, la envidia, la maledicencia, la soberbia, la insensatez. 23Todas estas maldades de dentro salen, y contaminan al hombre. Marcos 7:21-23
Y yo os digo, amigos míos: no temáis a los que matan el cuerpo, y después de esto no tienen nada más que puedan hacer. 5Pero Yo les mostraré a quién deben temer: teman a Aquél que, después de matar, tiene poder para arrojar al infierno; sí, les digo: ¡A El, teman! Lucas 12:4-5
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Juan 6: 68-69

Juan 6: 68-69