No evite sus problemas, prepárese para enfrentarlos



Amigo(a) 

quizás usted se ha estado sintiendo tan consumido(a) en sus preocupaciones y conflictos personales que parecen no tener remedio inmediato o en un futuro cercano y usted ya no sabe qué hacer. Es probable que usted se vea a sí mismo(a) como una persona buena, quizás es creyente en Dios y es probable que ayude a su prójimo regularmente, pero a pesar de ser usted así las cosas no le salen bien y su situación se le complica tanto a menudo que simplemente no comprende cual es la posición de Dios en todo esto.



Es probable que siendo usted regularmente una persona positiva y fuerte ahora este luchando contra ataques de depresión y angustia, incluso a buscado a sus amigos y familiares más cercanos para ver si estos le pueden ayudar o apoyar en su situación, solo para darse cuenta que cuando los problemas llegan son muy pocos los que tienen el tiempo o el deseo de escuchar sus problemas sobre todo si se tratan de dinero o situaciones familiares complejas. Toda esta situación que acabo de describir es hipotética, pero es un caso muy común que quizás a usted o a alguien conocido le haya pasado.

Algunos se preguntan ¿Cómo puede ser que una persona puede ir de ser un ‘cristiano que todo lo tiene bajo control’ a una persona que siente que todo lo ha perdido?, ¿Es acaso esto posible? Lamentablemente si, y esto sucede en la vida real mi amigo(a). Todos hemos experimentado alguna vez en nuestro andar con Dios alguna situación que en nuestro egoísmo e ignorancia creemos no merecer y nos vemos confrontados con lo que decimos que creemos, situaciones en las que nuestra fe deja de ser una frase bonita de domingo y es puesta a prueba, situaciones difíciles como una perdida familiar, un divorcio, una crisis económica o una enfermedad seria son olas tan grandes en esta vida que algunas veces derrumban hasta los hombres y mujeres más fuertes y aquella persona que se miraba una vez tan fuerte en la fe y estable en su convicción, ahora es una persona sumamente confundida y débil en sus convicciones.
¿Qué salió mal? ¿Qué pasó? ¿Donde está Dios?, son tantas las preguntas que vienen a la mente en momentos de crisis y regularmente lo primero que se nos ocurre como seres humanos en especial a los cristianos es juzgar, usualmente tendemos a creer que aquella persona hizo algo malo para estar así, juzgamos que quizás no ora lo suficiente, que quizás no tiene fe, o que no asiste a la iglesia regularmente, no diezma, no ayuna etc., y es por eso que estas calamidades le han sobrevenido, pero la realidad es que esto es un error, pues gente muy entregada a Dios pasa este tipo de dificultades también y nada tienen que ver sus obras.

Debemos aprender a diferenciar hechos  y verdades y uno de estos, sumamente importante es que los problemas y las situaciones adversas como enfermedades, escases económica, perdidas familiares, etc. son parte de nuestra experiencia humana,  esto es un hecho y el que las padezcamos no es incompatible con la palabra de Dios, esto es una verdad. A Dios hay que creerle por quien Él es y no por lo que nos pueda dar, hay una tendencia a creer que si Dios no actúa a nuestro favor de la manera en que queremos, no es merecedor de nuestra fe y devoción hacia Él, y es esto es un error.
Lucas 17:1 Dijo Jesús a sus discípulos: Imposible es que no vengan tropiezos;
Juan 16:33, Jesús dijo, “En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo.”
1 Pedro 4:12 Amados, no os sorprendáis del fuego de prueba que os ha sobrevenido, como si alguna cosa extraña os aconteciese
1 Pedro 1:7 para que sometida a prueba vuestra fe, mucho más preciosa que el oro, el cual aunque perecedero se prueba con fuego, sea hallada en alabanza, gloria y honra cuando sea manifestado Jesucristo
Mi amigo(a) Dios no falla, ni nada le sorprende, a Dios no se le puede tomar por sorpresa pues en su eterna sabiduría las estrellas, los planetas, el sol, la luna y todo cuanto existe se mueve a una perfección inimaginable, así que, ¿Qué tan difícil puede ser tu situación para Dios si la comparas con estas cosas? Él está en control de todo, ahí en el momento de tu angustia aun cuando no lo ves el está actuando moviendo cosas, situaciones, pensamientos, decisiones etc. Así que todo tiene su propósito en Él, solo debes confiar y aceptar sus decisiones, pues Él no actúa con motivaciones extrañas, por más difícil que se vean las situaciones con Dios todo es para bien.
Romanos 8:28 Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados.
Así que en vez de preocuparse o ir en busca de alguien que le compadezca, y dar lastima use la fuente que usted conoce que nunca fallará: Dios.
Hay que entender la importancia de prepararse mental y espiritualmente para los problemas y ataques a nuestras vidas y dejar de huir o quejarnos tanto por qué esto no es opcional ya que donde exista un ser humano ahí habrá un situación complicada, una enfermedad o un conflicto tarde o temprano, sea o no sea Cristiano. Sin embargo Dios nos ha dado la habilidad de tratar con las tormentas de la vida al confiar en Jesús, si bien es cierto a los hijos de Dios no se nos ha prometido una vida sin problemas, si se nos ha prometido una vida de paz y de victoria y esta victoria es nuestra fe.
1 Juan 5:4 Porque todo lo que es nacido de Dios vence al mundo; y esta es la victoria que ha vencido al mundo, nuestra fe.
La fe en Dios hace cosas extraordinarias mi amigo(a) pero más allá de sanar enfermos y de resucitar muertos hay algo mucho más impresionante que una señal y es que la fe causa una paz fuera de lo común en medio de la tormenta, es esa certeza de que todo estará bien en medio de la aflicción, es la alegría en medio de la enfermedad, es el poder de sentirse amado(a) y tranquilo(a) en medio de una situación que parece imposible, y Dios recompensa esto y lo estima en gran manera.
Mi amigo(a) a nosotros lo que nos siega es nuestra condición humana y nuestro miedo a morir muchas veces, pero el Señor en su eterna sabiduría ni siquiera nuestra muerte física es algo que le altera pues en su palabra dice:
Salmos 116:15 Estimada es a los ojos de Dios La muerte de sus santos.
Esto no quiere decir que Dios quiere que muramos o que Él no sea capaz de curar nuestras enfermedades, sino que lo que quiere decir es que si es su santa voluntad, incluso nuestra muerte es para bien pues Él nos quiere allá con Él para que disfrutemos de su presencia, sin embargo esto a nosotros los humanos nos cuesta entenderlo mucho más cuando se trata de un ser querido.
Al igual que Job en la Biblia, vendrán épocas en que los desafíos nos golpearan por todos lados y en ese momento de angustia y de dolor lo que menos hacemos es recurrir a Dios, sino que con ira nos volvemos a hacer lo incorrecto, pero mi amigo(a) tenga la certeza que la Palabra de Dios es la solución a cualquier problema. Cuando usted permita qué sus decisiones sean basadas en la Palabra de Dios, usted abre la puerta para qué Dios entre y cambie la situación a su alrededor, sea lo que sea.
Job era un hombre que había enfrentado algunas situaciones terribles. Sus hijos fueron muertos, su ganado fue destruido y el fue herido con una sarna maligna desde la planta del pie hasta la coronilla de la cabeza. Job había perdido todo y fue tentado a maldecir a Dios y morir porque su estado era lamentable. Pero Job no lo hizo. Más bien, el aunque paso una época quejándose y haciendo preguntas, nunca dejo a Dios. Y como resultado, Dios restauro todo lo que había perdido. Si bien es cierto la situación de Job es un caso extremo, el principio es el mismo, en vez de echarle la culpa a Dios por nuestra situación, dejemos de lamentarnos y buscar lastima y tomemos conciencia de nuestra acciones parándonos firmes en la fe confiando en que Dios resolverá en su tiempo lo que haya que resolver.
Así que ¿Que harás cuando las tormentas de la vida te golpeen? ¿Te pondrás abrumado en medio de la prueba, obsesionado por tratar de arreglar cada problema? ¿O pasaras ese examen de fidelidad y clamaras a Dios primero? No hay desafió demasiado grande que Él no pueda resolver, Él puede hacer que todo trabaje a su favor cuando usted ora y le busca. Lo que usted encuentra difícil, Dios lo puede hacer fácil, así que no se fije en su alrededor, no trate de buscarle explicación a las cosas, más bien trate de resolverlas confiando en que sea lo que sea que Dios resuelva es lo mejor.
Amigo(a) usted debe estar dispuesto a hacerse a un lado y dejar trabajar a Dios para que así Él pueda hacer los cambios necesarios en su vida, muchas veces nuestra falta de respuesta es que nos inmiscuimos en lo que Dios desea hacer y traemos más problemas a nuestras vidas que soluciones. Eso significa el dejar de preocuparse, quejarse y tratar de arreglar las cosas en nuestra propia habilidad. Cuando usted se preocupa, impide que las promesas de Dios puedan obrar en su vida. En lugar, medite en las Sagradas Escrituras, busque entendimiento y crea lo que Dios hará por usted. Todo lo que necesita para sobrevivir las tormentas de la vida está en su Biblia; recurra a ella cuando más la necesite.
No se olvide que Dios está siempre cerca, no algunas veces, sino que siempre. Sepa que no hay manera rápida para cada obstáculo que usted enfrente en su vida, pero si es creyente en Dios, tiene todo lo que necesita para enfrentar esos tiempos difíciles. Ore a Dios y Él responderá. Él ha prometido que nunca le dejara o le abandonara.
Juan 14:27 La paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da. No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo.


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Juan 6: 68-69

Juan 6: 68-69