Puedo Imaginarme

Puedo Imaginarme


“Porque esta leve tribulación momentánea produce en nosotros un cada vez más excelente y eterno peso de gloria; no mirando nosotros las cosas que se ven, sino las que no se ven; pues las cosas que se ven son temporales, pero las que no se ven son eternas”.
 2 Corintios 4: 17, 18


A veces por las diferentes situaciones que nos toca vivir a diario olvidamos que nuestra ciudadanía no es terrenal sino que celestial.
Los problemas te consumen y ya no encuentras que hacer, pareciera que nuestra vida se convierte en un afán completo, la pregunta sería: ¿Sera la voluntad de Dios que nos afanemos por las diferentes circunstancias de la vida?, definitivamente NO.
¿Pero porque nuestra vida se convierte en un afán sin salida?, porque olvidamos que al final viviremos con Cristo por toda una eternidad.
Es fácil olvidarse de nuestro futuro, mas cuando las situaciones de la vida son duras. Y es que es muchas veces ponemos nuestro corazón en las cosas terrenales y nos olvidamos de lo que Dios nos tiene preparado, la Biblia habla sobre que donde tienes tu tesoro, ahí está también tu corazón (Lucas 12:34), por tal razón otra buena pregunta de contestar seria: ¿Dónde está tu tesoro?, ¿Acá en la tierra o está en la eternidad con Dios?
Hoy quiero que salgas por un momento de todo el afán diario, de todo aquello que te quita mucho tiempo, de esos problemas de los cuales no dejas de pensar y por un momento en tu vida reflexiones sobre lo que Dios tiene preparado para ti.
La Biblia dice que Dios enjugara un día toda lágrima y que no habrá más tristeza ni dolor. Por ese motivo y porque está en su Palabra nosotros debemos vivir cada día de nuestro existir recordando que nuestra eternidad no está en ese problema que estas pasando, ni en esa situación que te está robando la paz, tu eres un ciudadano celestial y por ende debes de pensar en lo que un día serás testigo y parte, una eternidad alabando y adorando al Rey de reyes y Señor de señores.
Cuando hay algo en mi vida que me quiere robar la paz que Dios ha depositado, me gusta escuchar esa hermosa alabanza que se titula: “Puedo Imaginarme”, y es que no hay nada más lindo que en medio de todo afán puedas imaginarte cómo será el día en el que estés cara a cara con Él.
El imaginarme ese momento me hace recobrar fuerzas, me anima y me motiva a comprender que lo que puedo estar pasando nada mas será momentáneo, que ya pasara y que mi futuro es esperanzador y lleno de su Presencia.
Qué lindo es imaginarse ese día precioso en el que por fin estaremos con El, en el que por fin se termine todo dolor, en donde toda lagrima se enjugue (Apocalipsis 21:4), en donde no habrá más enfermedad ni afán, en donde el pecado dejo de ser y ahora hemos sido transformados con un cuerpo incorruptible, en donde Él mismo nos diga: “Bien buen siervo y fiel, sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré, entra al gozo de tu Señor” (Mateo 25:23).
Este es un buen día para dejar a un lado todo aquello que te ha robado la paz, cerrar tus ojos y escuchar esta hermosa alabanza e imaginarte como será tu encuentro con el que ama tu alma, con el que entrego su vida por ti para que un día puedas heredar esa eternidad junto a Él, te invito a que con disposición de corazón puedas escuchar y entender la siguiente alabanza:
Amados lo que puedan estar pasando en este momento no es nada, comparado a la eternidad que te espera con el Señor, así que no desmayes, no te des por vencido, sigue adelante, que tu galardón está cercano.

¡Dios mío, anhelo estar junto a ti por toda una eternidad!

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Juan 6: 68-69

Juan 6: 68-69